Esta pareja de aves, es la viva representación del romance prohibido.
En el gallinero, ya existe el gallo padre, quien desde los primeros momentos en los que Caldo presentó indicios de los rasgos característicos de los gallos, fue acosado constantemente por este.
Eligiendo la vida, Caldito escapó del gallinero, condenandose a si mismo a vagar por un mundo hostil, fuera de las comodidades que la protección del gallinero le brindaba, pero con la libertad que este no le daba.
Pasó el tiempo, y un día una gallina rebelde que negándose a formar parte del harén de don Gallo, decidió salir igualmente en busca de libertad fuera del gallinero, para finalmente encontrar el amor.
Es así que ahora, Caldo y su esposa Tallarín viven su historia de amor todos los días, siempre claro, con una pata en la olla para semana santa.
Escrito en Facebook de Luzdemir.
