domingo, 31 de diciembre de 2023

Manzana

    


    Había esta manzana, manzana que nadie escogió, porque comer una manzana es como comer hambre.

        Esta terminó sintiéndose mal. Qué tan mal podría sentirse, ¿o es que anhelaba su propio final? Pero vos no entendes, era su propósito, su único propósito el que no se estaba cumpliendo.

        En medio de su pena, esta señorita acudió a su consuelo. Pero la manzana seguía aferrada a su rechazo anterior.

—¿Cómo puedo yo, una manzana pasada de madura, servir más que para desecharse?

        Pero la joven tenía palabras para replicar.

—¿No sabe usted, entonces, que los mejores licores no son sino producto de fruta que uno normalmente consideraría como echadas a perder?

        Pero la manzana seguía escéptica.

—También los quesos, manjar de dioses, ¿no son sino leche agria? Con el debido proceso, todo lo añejo es un tesoro.

—Pero en mi caso —volvió a replicar la manzana—, yo soy una manzana de charola. Fui cosechada para ser hecha pai o consumida en la mesa. Las del licor, ellas fueron cosechadas para ese propósito. ¿Qué soy yo sino una intrusa entre las demás?

—Bueno, no hay mentira en tus palabras —admitió la joven—. Así como tampoco hay mentira en que nadie extrañará a una manzana pasada de madura que fue tirada como alimento a los cerdos. También —añadió—, ¿no se cumplirá tu propósito de ser consumida ya una vez allí?

La manzana titubeó un segundo, antes de rendirse al destino de ser añejada.

Así, envejeció junto a las demás y se convirtió en la única forma de consumición aceptable de la manzana, una deliciosa sidra. Porque comer manzana sola, es como comer hambre.

FIN 


Manuscrito en Cuentario Celeste araña.

ESCUETOS

Érease una vez, una pequeña araña que le tenía miedo a los arácnidos. Era así, hasta que un día se miró al espejo. Miró sus ocho ojos y sus ...