—Cemento, asfalto y empedrado, además de un calor sofocante irreal. ¿Era ese el mundo en que naciste?
—Hacía calor, eso es seguro. Pero el mundo en el que nací, está a tres pasos de ahí.
—A un paso de acá hay, hay un pastizal sin senderos y un ave rapaz esperando al acecho. A dos pasos, hay un circuito de arroyos inconexos, que inician en el suelo y acaban en el cielo. Pero, ¿a tres pasos?
—A tres pasos hay verde en vez de cielo, frío sin viento y un aguacero eterno. Cuando pisas el suelo, los sentidos se vuelven rocío y musgo.
—Cuando el asfalto aprenda a caminar, sabremos qué hay cuatro pasos más allá.
—Ya aprendió a caminar, y habrá lo que hay cuatro pasos atrás.
—Cemento, asfalto y empedrado, además de un calor sofocante cotidiano.
—Fin.
Manuscrito en Cuaderno de Sensorialidad Rosada.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario